Melo en Birmania (y en Vietnam)


Últimos días en Bangkok y de vuelta a casa
8 abril 2010, 21:13
Filed under: asia, bangkok, tailandia, vuelos

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Ya estoy en casa. Os cuento los últimos días en Bangkok.

El viernes, despues de que Andrés saliera de currar nos fuimos a cenar con unos compañeros suyos de trabajo. Franceses, indios y españoles, charlando en inglés mientras disfrutábamos de una pizza.

Despues nos fuímos a tomar un par de copas. Intentamos entrar en el Bed Superclub, uno de los sitios de moda de Bangkok, pero ni llevábamos pasaporte (nos lo pedían a la entrada, aunque nos admitían el DNI), y yo iba con pantalones cortos y Andrés con sandalias.

Vamos, que nos saltábamos toda la etiqueta del local, que es uno de los más pijos de la capital tailandesa.

Pese a éso cómo no íbamos mal vestidos y el portero vio que teníamos pinta de consumir le teníamos medio convencido pero en estas salieron dos extranjeros del local que nos dijeron que no entrásemos, por que estaba vacio, y dejamos de intentarlo. Creo que si hubiésemos insistido hubiésemos conseguido entrar.

Tras tomar un par de cacharros por el barrio nos fuímos al hotel. Al día siguiente teníamos un planning intenso.

El sábado nos levantamos, desayunamos y leímos la prensa local. Los “reds” seguían cortando calles y los periódicos los ponían de malos-malísimos.

Los “camisas rojas” son los partidarios del partido de la oposición en Tailandia. En el gobierno están los “camisas amarillas”. El partido amarillo representa a la gente de la capital, ejército, funcionarios, …, mientras que los “camisas rojas” representan a la Tailandia rural y de provincias.

Las pasadas elecciones las ganaron los “camisas rojas”, pero como suele pasar en el país, el campo gana las elecciones y Bangkok pone el gobierno.

Hace dos años un golpe de estado militar expulsó del país al primer ministro acusándolo de corrupción (seguramente con razón) y colocó al partido amarillo en el poder (por lo que cuentan tan corrupto como el gobierno anterior).

Desde el pasado 14 de marzo los “camisas rojas” han ocupado pacíficamente la capital pidiendo la disolución de las cortes y la convocatoria de nuevas elecciones.

Como el tráfico en la capital es un desastre, si a éso le sumas centenares de miles de personas ocupando avenidas, ahora es muy difícil circular por la ciudad.

Además en recepción y en el ascensor del hotel había notas indicando que tuviésemos precaución al movernos por la ciudad.

Por la mañana queríamos ir al mercado que tiene lugar al norte de la ciudad, en Chatuchak los fines de semana.

Para ello cogimos el BTS, el Skytrain, un tren aéreo muy moderno que en un momento te lleva de una zona a otra de la ciudad. No recorre toda la ciudad, pero si te pilla bien es la mejor forma de cruzarla pues el tráfico es siempre infame y más ahora que los “camisas rojas” tienen cortadas grandes avenidas.

Al pasar por encima de la Plaza Siam, una zona comercial en el centro de la ciudad, pasamos a gran velocidad sobre uno de los campamentos de los reds que habían colapsado la zona y obligado a cerrar los centros comerciales.

En veinte minutos llegamos a Chatuchak. Es un mercado enorme, uno de los más grandes del mundo al aire libre, donde se puede comprar de todo. Ocupa varias hectáreas y suele estar lleno de gente, turistas y nacionales.

Aquí se vende prácticamente todo: muebles, alfombras, cerámicas, relojes, ropa, verduras, flores, antigüedades, …, pero sobre todo se vende ropa y complementos.

Estuvimos horas recorriéndolo bajo un calor infernal. Compramos poco, pero disfrutamos mucho de puesto en puesto, viendo cómo compran los tailandeses, descansando a la sombra en el parquecillo que hay en el centro del mercado, …

Compres o no el mercado es un espectáculo en si mismo.

A las tres de la tarde negociamos un taxi para ir a Kaoshan Road. Tras negociar con varios (no era sencillo llegar con el tráfico colapsado) conseguimos un taxista que nos llevaba por un precio razonable (ninguno quería poner taxímetro y fuimos a precio cerrado) y hacia allá fuimos.

Efectivamente el taxista tenía razón y tuvimos que dar bastante vuelta, el tráfico estaba horrible, pero al cabo de un buen rato llegamos.

Andrés se sorprendió al ver Kaoshan Road (un rincón cosmopolita enmedio de la capital) y estuvimos dando un paseo por la zona, le enseñé algunos rincones interesantes, …, despues comimos en un restaurante de la calle.

Tras la comida un montón de gente avanzaba por la calle con música. Era un desfile con cabezudos, músicos, chicas vestidas con trajes tradicionales tailandeses, gente con pinta de ser políticos, actores conocidos (para los thais), …, que recorrieron la calle anunciando los actos del año nuevo birmano que será en breve.

Estuvimos un buen rato recorriendo la zona, los puestecillos de falsificaciones de documentos, de camisetas, de relojes, …

Había bajado un poco el sol y nos fuimos a dar un paseo cuando, de repente, nos encontramos en la avenida donde estaba el campamento de los camisetas rojas.

Dudamos si seguir adelante o no, pero nos miramos y nos metimos enmedio de todo el meollo, no parecía tan peligroso como decían en la prensa.

En una gran avenida de muchos carriles habían cortado todos menos uno (donde ellos mismos dirigían el tráfico) y habían acampado en la ciudad.

Habían montado toldos con colchonetas para descansar, duchas portátiles, baños portátiles, megafonía, comedores colectivos, colas de gente esperando el rancho con un plato en la mano, …, y miles y miles y miles de personas con camisetas, gorras, banderas rojas.

Había una gran infraestructura montada y el campamento estaba superorganizado.

La gente nos sonreía y nos hacía la señal de la victoria con los dedos. Superamigables. Familias enteras, niños, gente mayor descansando a la sombra de los toldos, …

Parecía más la afición del Liverpool acampada esperando ir a una superfinal que unos peligrosos activistas.

Seguimos avanzando por la avenida y llegamos al Monumento a la Democracia (que habían cubierto con toldos rojos).

Cerca del monumento, donde en ese momento estaban dando un mitin con miles de personas aplaudiendo, el servicio de seguridad de la organización nos medio-cachearon como hacían con los thais (imagino que para ver que no eramos provocadores y no llevábamos armas) y nos dejaron pasar.

Estuvimos un rato por la zona y como iba siendo hora de cenar y queríamos volver al hotel para dejar lo que habíamos comprado salimos de la zona para coger un taxi.

Volvimos a pasar por el control de seguridad de los “camisas rojas” que nos dejaron pasar sin problema y cien metros más allá por un control militar, que nos dejó pasar sin problema y tras un rato de paseo llegamos a Kaoshan Road e intentamos coger un taxi para el hotel.

Ningún taxista nos quería coger (no nos daban ni precio) por que decían que a esa hora cruzar la ciudad hacia nuestro hotel era una locura y que podíamos tardar horas. Que si un sábado a las siete de la tarde el tráfico en Bangkok era infernal, ahora con grandes avenidas cortadas, era imposible.

Al final negociamos con uno para que nos llevase a la parada del BTS más cercana de esta parte de la ciudad y cogíamos el BTS que nos dejaba al lado del hotel. A éso si accedió y aunque el tráfico efectivamente era muy denso, la parada no estaba muy lejos y en menos de media hora llegamos a la parada.

Cogimos el BTS y en diez minutos más, sobrevolando las calles de la ciudad en el tren aéreo, llegámos a la parada del hotel.

Nos pegamos una duchita y ya era hora de cenar. Andrés me comentó de ir a cenar al parque Lumpini, que estaba a diez minutos del hotel en taxi, para cenar en el Suan Lum Night Bazar.

El Suan Lum Night Bazar se divide en dos areas, la zona de tiendas donde se puede comprar fruta, figuras hechas a mano, incienso, ropa, relojes, … Un mercado mucho más modesto que el de Chatuchak, pero interesante.

La zona para cenar que tiene un escenario donde toca un grupo en directo. Hay muchos puestos de comida tipica thai y de comida occidental. No había muchos extranjeros, la temperatura era agradable y cenamos a gusto.

Y despues nos fuimos a tomar unos cacharros por la noche de Bangkok y acabamos en una discoteca inmensa, con mucho extranjeros y muchas tailandesas. La discoteca era inmensa y nos tomamos una cerveza, pero ya eran las tres de la mañana, estábamos cansados y nos cogimos un tuk tuk para volver al hotel.

No habíamos parado en todo el día y estábamos agotados.

Podeis ver algunas fotos del sábado aquí. Cómo éstas las sacó Andrés salgo en algunas.

El domingo nos levantamos sin prisa y desayunamos tranquilos. En unas horas yo debía coger mi avión de vuelta (mis aviones de vuelta) y me apetecía una mañana tranquila.

Tras el desayuno subimos a la azorea del hotel para charlar tranquilamente a la somba mientras disfrutábamos del skyline de la ciudad (cada vez que vuelvo a Bangkok veo más rascacielos) y luego nos despedimos.

Yo iba a darme un paseo tranquilo y a preparar la mochila y Andrés se iba a ver el Palacio Real. Al ser domingo había muy poco tráfico y la ciudad estaba muy tranquila. Me cogí el BTS, volví a pasar sobre el campamento de los “camisas rojas” en la Plaza Siam y me bajé en la siguiente estación para dar un paseo tranquilo.

Luego volví al hotel y comencé a preparar la mochila. Comprobé no dejarme nada y bajé a recepción a coger un taxi hacia el aeropuerto.

Como no sabía cómo estaba la carretera (sin mucho tráfico al aeropuerto tardas por lo menos cuarenta minutos) salí con tiempo. El taxista intentó convencerme de que al estar fuera de la ciudad no podía poner taxímetro y debía cobrarme 800 baths.

Ya le dije que no era la primera vez que iba a ese aeropuerto y que con taxímetro y autopista salía por trescientos y pico baths, que si me llevaba por 400 perfecto y sino cogía otro taxi. Aceptó.

Estuvimos charlando sobre el tráfico, sobre los “camisetas rojas”, sobre la duración de mi vuelo, …, la carretera estaba limpia de tráfico y llegamos pronto al aeropuerto.

Facturé mi mochila hasta Bilbao, pasé el control de inmigración y fui a hacer tiempo a mi puerta de embarque. Por fin embarcamos casi una hora antes de la hora de despegue.

Desde Bangkok hasta Doha volábamos en un Boeing 777-300ER, el bimotor más grande del mundo. Impresiona ver los motores, las seis ruedas en cada tren de aterrizaje, …

Tuvimos siete horas y media hasta Doha. Qatar Airways es una compañía muy cómoda (normalmente las grandes compañías aéreas asiáticas son las más lujosas del mundo) y se me pasó bastante rápido.

A las once y media de la noche aterrizábamos en el emirato de Qatar. Pasé el control de inmigración y pasé a la zona de tránsito. Tenía ocho horas de escala en el aeropuerto qatarí.

El aeropuerto de Doha no es excesivamente grande (lo están ampliando) y aquí confluyen muchos vuelos, por lo que siempre hay muchísima gente haciendo escala y es bastante agobio.

Es muy curioso por la gente con la que coincides. Hombres y mujeres árabes, indios, chinos, europeos, filipinos, pakistanís, …, hacen de los pasillos rincones variopintos.

Las sillas de la terminal no son demasiado cómodas pero hay un par de salas de descanso (“quiet rooms”) con tumbonas donde pude maldormir algunas sentadas.

Pero el tiempo se me pasó más rápido de lo que pensaba y a las siete embarcabamos con destino a Madrid. Otras siete horas hasta España. En este vuelo compartí asiento con el enviado especial de Marca al Gran Premio de Formula 1 de Malasia. Un tío agradable.

Este vuelo se me hizo un poco más largo (dormí menos) y veinte minutos más tarde de lo previsto aterrizábamos en Barajas. Tenía que cambiar de terminal rápido por que en una hora cogía el vuelo a Bilbao.

Al llegar al mostrador de Spanair le enseñé el ticket de mi equipaje para que lo hiciera constar en el billete y mi DNI.

La chica al ver el viaje que llevaba (hacía treinta horas desde que salí del hotel de Bangkok) me ofreció que si quería un asiento en la fila de la puerta de emergencia (tiene más espacio para las piernas) y me dió la tarjeta de embarque.

Pasé por enésima vez el control de metales (jo, que desagradables son en España los vigilantes jurados de los aeropuertos) y embarqué en el último avión de la jornada. Cuarenta minutos de na y vuelta a casa.

Fin de trayecto.

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9 comentarios

Buenísimo blog. Te he estado siguiendo las últimas semanas, con mucha envidia. En un mes me voy a Myanmar, a ver si me echas una mano. ¿Con qué frecuencia hay vuelos entre Bangkok a Yangón? ¿Qué precio tienen? Muchas gracias.

Comentario por Edu.

AirAsia, que es quién tiene el mejor precio, tiene un vuelo al día en cada sentido y cuesta sobre 50€ por trayecto.

Pero aparte hacen el recorrido Bangkok Airways, Thai Airways y alguna compañía birmana.

Por lo menos tienes cuatro o cinco vuelos diarios.

Comentario por .melo

Gracias melo! Sólo conocía AirAsia, y no me cuadraba el horario con la llegada de mi vuelo. Tendría que pasar un día en Bangkok, y tampoco tengo muchos días para Myanmar. Aunque ahora estoy dudando, Bangkok tiene pinta de ser la leche, no sé si merecerá la pena hacer día-noche allí, aun sacrificando tiempo en Myanmar. Otra preguntilla… ¿si compro el vuelo allí saldrá más barato que por nternet? ¿no habrá problemas de plazas? Graciñas.

Comentario por Edu.

Buenas Edu,

Depende de compañías pero normalmente tienen mejores precios por internet que allí. Sobre el posible problema de plazas, depende de la fecha en la que viajes.

Y sobre Bangkok, es una ciudad que me encanta, pero la primera vez que estuve me agobió. Es para gustos, pero es una de las grandes metrópolis de Asia y es de ver.

Comentario por .melo

Gracias melo. Entonces me pillaré los billetes desde aquí, y ya. Con AirBangkok, un poco más caro que AirAsia pero me cuadra bien el horario, llego tempranito a Bangkok y en un par de horas vuelo a Yangon. Sigo leyendo tu blog, cuanta información tremendamente útil!

Comentario por Edu.

La dueña del Guesthouse, la suiza, los Recepcionistas, viajeros de todo tipo y por supuesto “ese” del banco que te hizo la puñeta o la comida con Fernando en BKK. Parece que nos hemos divertido.
La próxima ¿donde? o te ¿retiras por fuera de cobertura?.

Comentario por zafiro

Darte las gracias una vez más por dedicar tu tiempo durante las vacaciones a escribir este blog con un montón de datos útiles, además de fotos y experiencias.

Una pregunta, leyendo tu blog, veo que por el idioma te relacionas “solo” con extranjeros. La pregunta es ¿si crees aconsejable el contratar algún birmano que hable castellano para entrar más en contacto con la gente birmana?.

Mil Gracias y ahora toca descansar.

Javi.

Comentario por Javi

Buenas Javi,

No, si hablas un poco de inglés es fácil relacionarte con birmanos. No todos, pero muchos hablan un inglés muy aceptable.

Además los guías (es un buen trabajo al que se suele acceder por enchufe) suelen tener vínculos con el gobiernos, familiares en el ejército, …, y puedes asustar a la gente al hacerles preguntas a través de un guía.

Ya te digo, no es difícil charlar con la población local en Birmania.

Comentario por .melo

jo Melo, vaya pedazo de viaje!!!!
¡¡que envidia me das!!
espero que hayas disfrutado como un enano y verte pronto para que nos lo cuentes todo en persona..
te echamos mucho de menos…
por cierto, que no se me olvida, MUCHAS FELICIDADES!!!
Espero que hayas pasado un buen día con los tuyos y que hayas disfrutado al máximo!!! disfruta de lo que queda de tu día especial!!!
¡espero verte pronto!

un besito enorme

Comentario por vero




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